Nuestros sentidos quedan seducidos por aquello que los estimula, desde el color, velocidad, el ritmo, etc.
‘Atención‘, es un requisito escencial para poder ver y discernir el «Momento Oportuno» que Dios te envía para lograr avanzar en el proyecto que Él tiene para ti….exacto!, hoy el mundo ofrece mucho entretenimiento y distracción y con ello evitar que nuestros sentidos, nuestro corazón y nuestro ser estén listos para acoger:
– Las respuestas de Dios a nuestras preguntas.
– Los auxilios ante nuestra necesidad.
– Las oportunidades para poner en acción la caridad.
– Los caminos para continuar fortaleciéndonos durante el trayecto del día a día.
Cuando intentamos entrar en la presencia de Dios, necesitamos hacer un ajuste a nuestra disposición interna ante Él, y para eso es preciso entender dos hechos:
1. Nuestra humanidad que está en el tiempo lineal ya que vivimos en un sólo sentido donde ayer fue ayer, hoy es hoy y no podemos regresar al ayer ni adelantarnos al mañana. Requere cada día alimento para el cuerpo y para el alma porque somos espíritus corpóreos.
– Nuestra Inteligencia que, entre otras cosas, nos dice en qué consiste la decisión, lo que impica, el sentido y finalidad que tiene, etc.
-Nuestra vountad coteja con nuestros valores, principios y metas de vida para evaluar si ‘esa decisión’ es conveniente. Si lo afirma se sentirá deseoso de quererlo y si no, sentirá rechazo o pocas ganas de tenerlo o alcanzarlo.
‘No todo lo ofrecido en bueno para mi en este momento de mi vida’.
Una decisión puede tener diferente impacto.
1. Decisiones cotidianas
Suelen ser inicialmenteirreflexivas, sólo se hacen. Vienen aprendidas de la familia de origen o en algún momento se han elegido y asumido como hábitos. Aquí entran decisiones rápidas que optimizan el desempeño.
– Nuestra libertad, consulta en micro segundos con la inteligencia y la voluntad para poder ejecutar la decisión o postergarla.
Por ejemplo: la hora de levantaste, las rutinas de higiene, las responsabilidades en las labores del hogar, el vocabulario permitido, los hobbies, las convivencias familiares, la autodisciplina, el estilo de enfrentar un conflicto, la vivencia de la fe, lo que elijo para vestir hoy, cómo me peinaré hoy, etc.
Pros: forjan hábitos que facilitan el día a día, generan rutinas saludables, armonía, identidad y pertenencia familiar.
Contras: si su base es solo asumida automáticamente, por moda, comodidad o superficialidad, pueden sembrar incongruencia con valores, principios sobre la persona, la vida, la familia, etc. Generando vacío, insatisfacción, hábitos desfavorecedores o vicios que se pueden arraigar profundamente en la personalidad y en las dinámicas de pareja y familia.
Qué hacer Cuando una pareja decide unirse, suelen hablar en esta área, se negocia para generar comprimisos de acción para su nueva vida.
Si se ha identificado el efecto negativo, vale la pena sentarse a revisar y eleborar estrategias de ajuste o de enriquecimiento.