Nuestros sentidos quedan seducidos por aquello que los estimula, desde el color, velocidad, el ritmo, etc.
‘Atención‘, es un requisito escencial para poder ver y discernir el «Momento Oportuno» que Dios te envía para lograr avanzar en el proyecto que Él tiene para ti….exacto!, hoy el mundo ofrece mucho entretenimiento y distracción y con ello evitar que nuestros sentidos, nuestro corazón y nuestro ser estén listos para acoger:
– Las respuestas de Dios a nuestras preguntas.
– Los auxilios ante nuestra necesidad.
– Las oportunidades para poner en acción la caridad.
– Los caminos para continuar fortaleciéndonos durante el trayecto del día a día.
¿Qué puedo hacer?…
¿Decido que me dominen, o soy capaz de dominar las distracciones?
Darnos cuenta de lo que nos distrae, es el primer escalón para poner nuestra atención en el lugar correcto, en nuestro interior.
Hacer una pausa de silencio interno y disponernos a la escucha (Shemâ) para conectar el momento presente con la Voluntad Divina.
Recibir lo que Dios te regala y agradecer su presencia constante.
Tal vez el mundo no cambie, pero yo seguiré intentando ser mejor persona.

Deja un comentario