¿Decido que me dominen, o soy capaz de dominar las distracciones?
Darnos cuenta de lo que nos distrae, es el primer escalón para poner nuestra atención en el lugar correcto, en nuestro interior.
Hacer una pausa de silencio interno y disponernos a la escucha (Shemâ) para conectar el momento presente con la Voluntad Divina.
Recibir lo que Dios te regala y agradecer su presencia constante.
Tal vez el mundo no cambie, pero yo seguiré intentando ser mejor persona.
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